Inicio » Noticias » Noticias sobre educación 2020 » En este liceo público de Cholchol, los estudiantes administran su propio negocio

En este liceo público de Cholchol, los estudiantes administran su propio negocio

Noticias sobre educación 2020

19 noviembre, 2014

“Son $250”, dice Yaritza Ñancuil (16 años), mientras le entrega una bebida individual a un compañero de colegio. En tanto, dentro del kiosko, Dania Freire (18 años) y Valeria Díaz (17 años) ordenan el resto de los productos y corroboran el inventario en un cuaderno. Las tres tienen mucho en común: son internas en el […]



“Son $250”, dice Yaritza Ñancuil (16 años), mientras le entrega una bebida individual a un compañero de colegio. En tanto, dentro del kiosko, Dania Freire (18 años) y Valeria Díaz (17 años) ordenan el resto de los productos y corroboran el inventario en un cuaderno. Las tres tienen mucho en común: son internas en el liceo público James Mundell de Cholchol, estudian administración y contabilidad y son las “gerentas” del kiosko del patio, que hace unos meses comenzó a ser dirigido por el alumnado del colegio.

La idea de que los jóvenes administren el kiosko del liceo surgió por distintas necesidades. Primero, para lograr que los chicos y chicas hicieran su práctica profesional sin abandonar la comuna, ya que Cholchol no genera campo laboral suficiente para todos. Segundo, reinventar el kiosko y hacerlo saludable. Y, por último, “dar a los niños un mejor perfil de egreso, que pudieran aplicar lo que aprenden. Así nace el proyecto educativo del kiosko”, explica Ana María Bruna, directora en el James Mundell.

Una idea simple, pero de alto impacto, que desde septiembre de este año tiene a los alumnos y alumnas realizando su práctica profesional dentro del liceo y administrando todas las obligaciones del emprendimiento: comprar acciones, simular el pago de IVA, comprar productos y calcular la ganancia. “Están a cargo de las finanzas, del recurso humano, de los turnos, de lo laboral. Aunque sea ficticio, igual es una responsabilidad”, afirma Minerva Neira, profesora que lidera el proyecto.

César Toledo, profesor que colabora en la ejecución del proyecto, dice que le ha sorprendido la honestidad y el entusiasmo de los chicos y chicas. “Cuando quedan a cargo, cuidan su kiosko. Dividen las tareas, uno en la caja, otro vende, una niña compra y saca todas las cuentas. Aparecen liderazgos y se desarrolla el trabajo en equipo. Son buenos estudiantes, muy motivados”.

Porque además de “aprender haciendo”, las y los jóvenes desarrollan habilidades blandas: la confianza entre ellos, la responsabilidad, el orden y la ética. “Al principio nos confundíamos con los vueltos. Ahora no, aprendimos. No vendemos todo a cien, dejamos una ganancia. Sabemos que si sacamos algo hay que pagarlo. Y no fiamos, aunque sea mi cuñado”, cuenta Yaritza.

Algo único y especial

Desarrollar esa confianza necesitó trabajo. La profesora Neira cuenta que el currículum se reorientó para que las clases teóricas dialogaran con los deberes del kiosko, para entregar a cada estudiante los conocimientos necesarios. A la vez, se invitó a los demás docentes a involucrarse, a que creyeran en este proyecto, para motivar a sus alumnos y alumnas.

“Realizamos talleres con los profesores para buscar metodologías pedagógicas participativas, que potencien el liderazgo estudiantil, a partir del desarrollo de habilidades blandas y técnicas, que esperamos incidan en su futura inserción laboral. El caso del kiosko es favorecedor, porque conduce a la comunidad educativa a enseñar y aprender sobre la base del protagonismo de los jóvenes”, destaca Claudia Henríquez, profesional del Centro de Liderazgo Educativo de Educación 2020 que, en alianza con la Fundación Luksic, realiza acompañamientos en colegios públicos de La Araucanía para impulsar el liderazgo educativo.

Así, los jóvenes pintaron el espacio a su gusto y pusieron una cuota inicial de $3.000 para echar a andar el emprendimiento. Por ahora, ofrecen dulces y productos envasados, la idea es que próximamente sean reemplazados por cereales y frutas. Con las ganancias quieren organizar un paseo de fin de año. 

A Minerva Neira la iniciativa la hace sonreír y hablar con pasión. “Llevo nueve años trabajando aquí y es la primera vez que hacemos algo así. Es algo único y especial. A mí me gusta, porque los veo contentos. Siempre digo que si ellos se motivan, me motivan a mí. Y si los veo decaídos, habrá que seguir motivándolos. La idea es desprenderse de esa actitud negativa, el tema está en decidirse para salir adelante”.

Noticias relacionadas

Un nuevo Chile sólo es posible con una nueva educación: aquí te compartimos cinco prioridades y 10 desafíos para un nuevo gobierno

Noticias sobre educación 2020

18 noviembre, 2021

#EducaciónALaConstitución: Estos son las y los convencionales con quienes nos hemos reunido para sumarnos al debate constitucional

Noticias sobre educación 2020

11 noviembre, 2021

Noticias

de Educación

Suscríbete y recibe diariamente en tu correo el resumen de prensa sobre educación

Suscríbete