Redes de Tutoría: “Esta metodología se puede replicar en toda Latinoamérica”

27 Nov
Redes de Tutoría: “Esta metodología se puede replicar en toda Latinoamérica”

En su viaje a Chile, Magdalena Aguirre, una de las impulsoras de Redes de Tutoría en México, valoró la implementación de la metodología en la zona y destacó la importancia de continuar fortaleciendo la cooperación entre países para lograr prácticas tutoras más profundas.

La metodología de Redes de Tutoría nace en México y actualmente se implementa en miles de escuelas del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) y en alrededor de 40 establecimientos de Ixtapan de La Sal. Una de las principales impulsoras de esta transformación es Magdalena Aguirre, actual responsable del proyecto Relación Tutora de esa región azteca.

La relación de la “maestra Magda” con Educación 2020 nace en 2015, cuando participó en el acompañamiento inicial de la implementación de la estrategia en Chile, específicamente en siete establecimientos de La Araucanía, en el marco del Proyecto Liderazgo para la Calidad Educativa de los Liceos de la Provincia de Cautín.

En ese entonces, la experta visitó la zona para dar el vamos a Redes de Tutoría en el sur, una visita que repite tras dos años, para dar cierre a este proyecto que fue pionero en la implementación de la innovación pedagógica en el país.

¿Cuál es su mirada con respecto a la implementación que se está realizando en Chile y particularmente en este proyecto de La Araucanía?

Me ha dejado gratamente sorprendida. La sistematicidad que se tiene en la implementación de los proyectos es vital. Creo que el trabajo que se ha realizado acá se puede tomar y llevar a México. Ha sido muy sistemático y ordenado; vemos los resultados en la formación de tutores y es un buen número, hay un trabajo serio que si se continúa va a ser realmente relevante para la formación de niños y adolescentes (…). Aquí se está atendiendo como se tiene que atender: se reconoce que necesitamos fortalecer, pero también se festeja de manera maravillosa todo lo que se logra, que es muy relevante. Nosotros no tenemos tanta profundidad en la emotividad y eso es realmente medular en la formación y el afianzamiento de la propuesta, porque finalmente lo que se logra es el poder de la relación humana, que es lo esencial. Me voy muy echada para adelante luego de esta visita.

¿Cuáles son los desafíos locales que existen respecto a la relación tutora?

Son muy semejantes a los que tenemos en México. Hay que seguir trabajando para que la estrategia se continúe apropiando, lo que involucra una vigilancia permanente para lograr los principios de la relación tutora, como no dar respuestas, explicar menos, preguntar más. También tenemos que vigilar la rigurosidad de los contenidos de los temas y debemos continuar formando tutores, haciendo estudios de los registros para conocer el nivel de profundidad de las tutorías.

¿En qué están en Ixtapan respecto a esto?

En nuestra región ya hemos hecho nuevos catálogos, particularmente de matemática, donde hay que trabajar muy fuerte el contenido disciplinar y seguir limpiando los procesos de tutoría, porque todavía tenemos grandes retos en cómo facilitar el aprendizaje. Ya logramos mucho en el sentido de no hablar, no explicar, sino promover que el otro construya su propio conocimiento, pero no lo tenemos documentado (…). Me encanta venir a Chile porque es cuando me revitalizo en instrumentos y herramientas que puedo llevar a México para ponerle más ganas.

En esta oportunidad se da una alianza entre México y Chile para impulsar la innovación. ¿Cuál es la importancia que usted ve en este tipo de colaboración entre países con características similares para transformar la educación?

Para mí es oro molido. La alianza con Chile me ha enseñado infinidad de cosas. Nosotros (en Ixtapan) hemos sido muy autogestivos, pero hemos tenido justo estos contactos colaborativos que han sido muy importantes para poder, desde nuestra autonomía, seguir trabajando de acuerdo a nuestro contexto. Cada vez que vengo a Chile agarro oxígeno e impulso para seguir. Y, además, justo vengo cuando hay cosas que, al parecer, detuvieran el proceso, como recientemente lo fue el sismo en México (…). Siento que regreso revitalizada, porque los niños estuvieron fuera de la escuela cerca de dos meses, entonces necesitamos atenderlos para que continúen con sus vidas académicas de manera normal y qué mejor que fortalecer la relación tutora. Vamos a convertir lo malo en bueno.

Recientemente conversamos con Inés Aguerrondo, especialista en educación, y ella planteaba que era importante consensuar ciertos principios que definen una tutoría. ¿Cuáles deben ser estas características?

Creo que es esencial partir del interés, lo segundo es respetar el proceso del otro. También es importante que el tutor tenga una capacidad de escuchar que le permita al otro un espacio, que no sea un asunto de “te pregunto y tú me contestas de acuerdo a lo que yo espero que me contestes”. El diálogo es el eje central siempre. En Ixtapan de La Sal hemos trabajado mucho en promover un diálogo de igual a igual. Otro principio central para mí es alinear la oralidad con la escritura, además de acompañar al tutorado en todo el proceso, desde la selección del tema hasta la demostración pública. Estos son los ejes que hemos visto que si los cuidas encuentras muchas posibilidades de que los chicos puedan crear grandes cosas.

Aguerrondo también planteó que las Redes de Tutoría podrían presentarse como una conquista desde Latinoamérica al mundo. ¿Qué opina al respecto?

La idea es maravillosa. Yo creo que esta metodología se puede replicar en toda Latinoamérica, porque es una estrategia muy sencilla, que no requiere más que la voluntad de quienes participan y esta voluntad se traduce en estudiar el tema, en aceptar ser tutorado y en tutorar. Las Redes de Tutoría podrían fortalecer los lazos de hermandad entre países de una manera que no podemos siquiera imaginar. La energía que se dio en el cierre de los festivales de aprendizaje que vivimos fue increíble. ¡Eso es la humanidad! Creo que como Latinoamérica nos lo merecemos y por lo mismo tenemos que llevarlo a todos lados.

En Chile y gran parte de Latinoamérica, vemos aún las mismas salas de clases que hace siglos. ¿Por qué considera que es importante innovar pedagógicamente?

No podemos lograr cambios haciendo lo mismo que hemos venido haciendo, por lo cual resulta indispensable innovar y estudiar los resultados para continuar profundizando. En este sentido, las Redes de Tutoría son dinámicas que requieren estudiarse para conocer a profundidad su potencial; vemos sus resultados inmediatos, eso es innegable, pero es necesario estudiarlas para descubrir y documentar su impacto. Esto permitirá crear una corriente que genere certidumbre en los integrantes de la comunidad de aprendizaje (...). Resulta urgente en nuestra época centrar la atención y transformar la dinámica del núcleo pedagógico que se integra de docente-contenidos-alumnos.

¿Qué otras innovaciones considera que es posible (o necesario) realizar en la salas?

La experiencia en la región de Ixtapan de la Sal nos ha enseñado que articular la relación tutora con estrategias derivadas del modelo social de inclusión, como estaciones de aprendizaje, aprendizaje cooperativo, diseño universal y proyecto roma, permite potenciar la participación y el aprendizaje de las diferentes figuras de la comunidad escolar. Pero el eje central lo constituye la relación tutora, pues su práctica garantiza el cambio en la dinámica relacional de los integrantes a través del diálogo, la convivencia, la solidaridad, la cooperación y el encuentro. Esto facilita la comprensión y práctica del resto de estrategias.

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